El cáncer cervicouterino es una de las principales causas de muerte en mujeres jóvenes en Chile. A pesar de ser prevenible mediante la vacunación y el examen de Papanicolaou (PAP), la cobertura de detección en la Región de Coquimbo sigue siendo baja. En 2024, 47 mujeres de la región fallecieron a causa de esta enfermedad, un número alarmante que revela la urgencia de mejorar las estrategias de prevención.
Una enfermedad prevenible, pero letal
El cáncer cervicouterino es causado en un 99% de los casos por el Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección de transmisión sexual muy común. Sin embargo, la enfermedad es prevenible si se siguen las recomendaciones sanitarias: vacunación temprana contra el VPH, uso de métodos de protección y controles ginecológicos regulares.
Según cifras del Ministerio de Salud, cada año se diagnostican aproximadamente 1.500 casos nuevos en el país, con cerca de 600 fallecimientos. En Chile, esta patología es la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres entre 20 y 44 años, lo que la convierte en un problema de salud pública prioritario.
Coquimbo y la baja cobertura de exámenes preventivos
Uno de los factores clave en la prevención del cáncer cervicouterino es el examen de Papanicolaou (PAP), el cual permite detectar lesiones premalignas y tratarlas a tiempo. No obstante, en la Región de Coquimbo la cobertura de este examen alcanza solo el 55% de la población prioritaria, cuando lo ideal es llegar al 80%.
“Es preocupante que a pesar de los esfuerzos de las autoridades, muchas mujeres no se realicen este examen de forma periódica. La detección temprana es clave para evitar muertes”, señala la ginecóloga y obstetra Elizabeth Chong.
Para abordar esta problemática, desde la Seremi de Salud han intensificado las campañas informativas en centros de salud y colegios, promoviendo la vacunación contra el VPH en niñas y niños a partir de los 9 años.
Estrategia 90-70-90: la meta para erradicar la enfermedad
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció una estrategia global para eliminar el cáncer cervicouterino al 2030, basada en tres objetivos:
- 90% de cobertura de vacunación: inmunizar al 90% de las niñas antes de los 15 años.
- 70% de cobertura de tamizaje: lograr que el 70% de las mujeres sean examinadas antes de los 35 años y nuevamente antes de los 45.
- 90% de cobertura de tratamiento: asegurar tratamiento oportuno a todas las mujeres diagnosticadas.
A medida que se acerca el 2030, el desafío es claro: mejorar la cobertura de exámenes, aumentar la vacunación y reducir las muertes por cáncer cervicouterino. En la Región de Coquimbo, la meta es evitar que más mujeres pierdan la vida por una enfermedad que, con los cuidados adecuados, podría ser erradicada.