Entre 8% y 10% de los gases de efecto invernadero anuales proviene de alimentos en vertederos, según datos de la FAO.
El desperdicio de alimentos en el mundo y su impacto no ha sido completamente dimensionado hasta hoy. Las cifras contenidas por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en su agenda 2030, señalan que en promedio un 14% de los alimentos cosechados en el mundo nunca se consume y terminan en el vertedero.
Las consecuencias de que los alimentos terminen en la basura, generando tremendos impactos sociales y medioambientales. Uno de ellos se relaciona con las enormes cantidades de metano, ya que entre 8% y 10% de los gases de efecto invernadero anuales proviene de alimentos en vertederos.
De acuerdo a lo informado por la FAO, la pérdida de alimentos se relaciona con la disminución en la cantidad o calidad de éstos como consecuencias de las decisiones y acciones de los proveedores en la cadena, excluyendo a los minoristas.
Cabe señalar que la mayoría de ellos no está podrido, pues los supermercados evitan que los estantes y vitrinas queden vacíos y los consumidores no quieren productos con algún grado de imperfección, por lo que las tiendas ordenan en exceso.